Piezas de coche y de moto impresas en 3D: qué sí y qué no
Un coche de quince años tiene cientos de piezas de plástico, y el fabricante deja de venderlas sueltas mucho antes de que el coche deje de circular. Se parte el clip que sujeta el panel de la puerta y en el concesionario te ofrecen el panel entero. Se pierde la tapa de la caja de fusibles y no aparece en ningún despiece.
Para ese tipo de pieza, imprimirla en 3D es una solución muy buena. Pero el coche es también el sitio donde más claro hay que tener lo que no se imprime.
Lo que sí tiene sentido imprimir
Piezas de interior y de acabado, que no cargan peso y cuyo fallo es una molestia, no un peligro:
- Clips y grapas de guarnecidos, moquetas y paneles.
- Tapas y tapones: la caja de fusibles, un compartimento, el hueco de un botón que ya no existe.
- Embellecedores y marcos que se han partido o se han quedado sin color.
- Soportes: del móvil, del navegador, de la bandeja del maletero, de un accesorio que no traía anclaje.
- Tiradores, pomos y guías de guanteras y portaobjetos.
- Adaptadores para montar algo que no estaba pensado para ese coche.
En la moto, lo mismo: tapas pequeñas, soportes para el GPS o el teléfono, organizadores para debajo del asiento, piezas de acabado que no sujetan nada.
Lo que no vamos a imprimir
Una pieza impresa rompe de golpe y sin avisar. Por eso hay una lista corta que no se discute:
- Nada de frenos, dirección ni suspensión. Tampoco manetas de freno o de embrague, estriberas ni nada sobre lo que se apoye el peso de quien conduce.
- Nada del motor ni de sus alrededores: cerca del escape, en contacto con aceite o combustible, con temperatura de funcionamiento.
- Nada que tenga que ver con cinturones o airbags. Una tapa de airbag está diseñada para abrirse de una manera concreta, y una copia no lo está.
- Nada homologado: faros, pilotos, retrovisores. Si una pieza la mira la ITV, no se sustituye por una impresa.
Si tu pieza está en esa lista, te lo decimos antes de aceptar el encargo.
El problema del calor
Es lo que más se subestima. Un coche aparcado al sol en agosto se convierte en un horno, y el salpicadero y la bandeja trasera son lo que más se calienta.
- El PLA empieza a ablandarse alrededor de los 60 °C. Una pieza de PLA en el salpicadero se deforma el primer verano. Para el coche, prácticamente descartado.
- El PETG aguanta bastante más, y es el material que usamos para casi todo lo que va dentro del coche: clips, tapas, soportes que no reciben el sol directo.
- Lo que va pegado al parabrisas o encima del salpicadero es otra conversación. Hay que hablarlo antes de imprimir, y a veces la respuesta honesta es que la impresión 3D no es la mejor solución para esa pieza.
El PETG tiene otra ventaja para los clips: es menos rígido que el PLA. Un clip tiene que doblarse un poco para entrar en su agujero, y un material más rígido se parte al montarlo.
Qué necesitamos para hacerla
- Marca, modelo y año del coche o de la moto. A veces ayuda a encontrar las medidas, o una pieza igual que alguien ya ha dibujado.
- La referencia grabada en la pieza, si la tiene. Suele estar por dentro, en relieve. Más sobre eso en se me ha roto una pieza y ya no se vende.
- Fotos de la pieza rota y del hueco donde va, con una regla al lado.
- Dónde vive: interior a la sombra, maletero, junto a un cristal. Eso decide el material.
- Los trozos, si se ha partido, y la pieza gemela del otro lado, si existe.
Con eso modelamos la pieza, te enseñamos el modelo antes de imprimir y te decimos precio y plazo. Si la pieza encaja en otra, casi siempre sale mejor medirla que escanearla: lo explicamos en escanear o medir. Y la diferencia entre materiales, con más ejemplos, está en PLA, PETG o resina.
Cuánto cuesta
Un clip o una tapa pequeña cuesta poco de imprimir. Lo que marca el precio es si hay que dibujarla desde cero, y las cifras están en cuánto cuesta imprimir una pieza en 3D.
Un detalle práctico: el modelo se paga una vez. Si se te han roto varios clips iguales, pídelos juntos, porque imprimir diez no cuesta diez veces el dibujo.
Empezar
Manda las fotos desde encargos. Si estás en la provincia de Castellón, la recoges en Vila-real; si no, te llega por correo.