Cómo pedir una pieza a medida sin tener el archivo 3D
Casi nadie que necesita una pieza tiene un archivo 3D de ella, y no hace falta pedir perdón por eso: es lo normal, y no es un obstáculo. Lo que sí cambia las cosas es cómo llegan las fotos y las medidas, porque de eso depende que la pieza salga bien a la primera o que hagan falta tres correos y dos intentos.
Esto es lo que pedimos, y por qué.
Las fotos
Tres fotos bastan, y son mejores que veinte:
- La pieza entera de frente, apoyada en una superficie lisa y de color liso. Una hoja de papel en blanco encima de la mesa va perfecta.
- La pieza de lado o desde arriba, para que se vea el grosor y la forma en la otra dirección.
- El detalle que importa: el agujero, la rosca, la muesca, el enganche que se ha roto.
Tres consejos que valen mucho más de lo que cuestan:
- Pon una referencia de escala al lado. Una moneda de un euro, o mejor una regla. Sin eso, una foto no dice si la pieza mide dos centímetros o veinte.
- Luz lateral, no flash. El flash de frente aplana el relieve y esconde justo lo que hay que ver. Una ventana de lado es la mejor luz que hay.
- Enfoca de cerca, pero sin acercarte tanto que se desenfoque. Si el móvil no enfoca, retrocede un palmo y luego recorta la foto.
Si la pieza está partida, fotografía los trozos juntos, colocados como iban. Y si es simétrica y tienes la gemela sana del otro lado, fotografía esa: se copia entera y sale mejor.
Las medidas
Aquí es donde se gana o se pierde el encargo. Una foto dice la forma; solo una medida dice el tamaño. No hacen falta todas: hacen falta las que tienen que encajar.
Piensa en qué toca la pieza cuando está montada, y mide eso:
- El diámetro del eje que entra, o del agujero donde entra ella.
- La distancia entre centros de los tornillos.
- El grosor de la pared o de la pletina.
- La longitud total, y el alto.
Con un calibre es ideal, pero una regla o una cinta métrica valen. Si dudas entre dos milímetros, dilo: «entre 11 y 12 mm» es un dato útil, y «unos 15» también. Lo que no sirve es no decir nada.
Un truco para agujeros: mide el tornillo que entra, no el agujero. Es mucho más fácil y más fiable.
Lo que hay que contarnos además
- Para qué es y dónde vive. Dentro de casa, a la intemperie, al sol, cerca de un horno, sujetando peso. Eso decide el material más que ninguna otra cosa. Está explicado en PLA, PETG o resina.
- Si tiene que encajar con algo. Una pieza que va sola admite un margen; una que entra en otra, no. Dilo, porque se imprime distinto.
- Cuántas quieres. Una es un encargo perfectamente normal aquí. No hay pedido mínimo.
- Para cuándo. Si hay una fecha, dila desde el principio.
Qué pasa después
Con eso dibujamos la pieza. Para una pieza pequeña que tiene que encajar, medir y dibujar da un resultado mejor y más limpio que un escaneo, y además funciona con media pieza rota: el porqué está en escanear o medir. Según lo que pida la pieza, el modelo se hace a mano o con ayuda de herramientas de foto a 3D.
Antes de imprimir nada te mandamos una vista del modelo para que la apruebes. Ahí es donde se detectan los malentendidos, y corregir un dibujo es gratis; corregir veinte piezas impresas, no.
El modelado se presupuesta aparte de la impresión: entre 0 y 15 € una sola vez, según lo enrevesada que sea la pieza; si es sencilla, sin coste. Es un coste que no se repite, porque el archivo queda hecho.
Empezar
Coge la pieza, ponla sobre un folio con una regla al lado, haz las tres fotos y mándanoslas desde la página de encargos. Si además apuntas dos o tres medidas, es muy probable que la primera respuesta ya traiga precio y plazo en firme.